Juan Ignacio Latorre, senador y nuevo presidente nacional de RD: “Si fuera por encuestas, no nos atreveríamos a competir”

Reportajes, El Mercurio de Valparaíso, 17 de julio 2022

Legislador no se deja llevar por el escenario favorable al Rechazo que muestran algunos estudios de opinión. Asegura además que prefiere quedarse “con un texto que no tiene por qué ser perfecto, pero en mi opinión, tiene mucha más legitimidad y nace en democracia”.

Pese al desfavorable escenario que muestran prácticamente todas las encuestas en relación a la opción del Apruebo, el senador por la Región de Valparaíso y flamante presidente nacional de Revolución Democrática, Juan Ignacio Latorre, mantiene seguridad de cara al plebiscito y de hecho saca a colación algunas mediciones que auguraban una derrota electoral para su sector en distintos procesos.

“Recuerdo encuestas que salieron antes del plebiscito de octubre del 2020, que decían que estaban empatados el Apruebo y el Rechazo, y el resultado fue 80% a 20%, y lo mismo nos decían a nosotros con Boric respecto a las primarias con Jadue, o Kast en primera o segunda vuelta.

Si fuera por las encuestas o por estas percepciones que instala la derecha, la verdad es que nosotros no nos atreveríamos ni a competir porque siempre nos han dado por debajo de lo que termina pasando en las urnas”, subraya el parlamentario.

El legislador asume algunas debilidades en la propuesta de la Convención Constitucional, que ha sido objeto de observaciones por varias materias, pero deja en claro que prefiere quedarse con un texto que “no tiene por qué ser perfecto, pero en mi opinión, tiene mucha más legitimidad, nace en democracia, con un órgano paritario, con representación de los pueblos originarios, con independientes, que fue aprobado en un plebiscito de entrada donde eI 80% de la población dijo ‘Nueva Constitución’ y no reformas, y un órgano 100% elegido, no un Congreso o Convención Mixta”.

Por otra parte, Latorre lamenta que la campaña del Apruebo haya partido más tarde que la del Rechazo -“que comenzó desde el día uno”-. Eso sí, desdramatiza que algunos sectores apuesten por “aprobar para mejorar” y también el hecho de que Socialismo Democrático “quiera tener una franja aparte para hablarle a su público, un mundo de centroizquierda concertacionista, tal vez más moderado, que tiene temores, incertidumbre o dudas del proceso constituyente, y ellos quisieran hablarle para decirle que aprueban el texto, la columna vertebral, y sobre esa base se pueden hacer ajustes en el camino”.

Respecto de los llamados de algunos rostros oficialistas a realizar cambios en determinados ministerios, el timonel de RD postula que si bien “es normal que en cualquier gobierno haya movimientos de gabinete”, enfatiza que “el tema es cuándo se hace, en qué momento, y lo que no me gusta a mí es que los partidos o partidarios de la coalición oficialista estén pauteando por la prensa al Presidente. (…) Algunos plantean que puede ser después del plebiscito, otros que debería hacerlo antes, pero esa es una determinación de tiempo y decisión política que debe tomar el Presidente obviamente consultando a los partidos, buscando equilibrios”.

RECOMPONER LA INTERNA

-¿Cómo asume el desafío de presidir Revolución Democrática en un momento bastante complejo para el gobierno, por la serie de dificultades que se han presentado en estos primeros meses?

– Nosotros cumplimos 10 años desde que nos constituimos como movimiento y siete desde que nos convertimos en partido. Entonces, en este tiempo han pasado muchas cosas, muy intensas, de llegar a ser gobierno, el proceso constituyente, alcaldías, etc., y varios sectores o tendencias del partido me plantearon el desafío de encabezar una lista, ya que hubo un llamado a elecciones anticipado. Y la verdad es que le di varias vueltas, y en parte por lo que Finalmente asumo la disponibilidad para encabezar la lista de la Dirección Nacional por dos años, es justamente el momento histórico que estamos viviendo. Es decir, donde somos un partido oficialista, leal al Presidente Boric, que está recién partiendo, que ha tenido dificultades. Y también el proceso constituyente que para nosotros es fundamental que llegue a buen puerto, que se apruebe la nueva Constitución el 4 de septiembre y después viene la implementación del mismo.

– Tras la elección señaló que parte del diagnóstico que tienen es que “hemos dejado un poquito de lado los programas de inserción y formación en la interna”. ¿A qué se debe esta situación?

– Yo digo que RD es un partido de cuadros más que de masas, con militancia activa en distintos territorios de Chile. Y cuando entramos al Gobierno quedan un poco desfondados esos territorios por un lado, y por otro, en los últimos años, si uno mira el proceso del estallido social, después la pandemia y toda la vorágine electoral de los últimos dos años con plebiscito, primarias, parlamentarias, y de alguna manera, la labor de la directiva y del partido estuvo más enfocada en aquello más que en el fortalecimiento interno de la formación de cuadros, la inserción y el crecimiento orgánico. Ahora, nuestro desafío parte de recoger un diagnóstico con la militancia, donde vemos que ha entrado gente nueva, con muchas ganas de participar, pero nadie les ha hecho un proceso de inserción, de qué significan los principios de RD, nuestros lineamientos programáticos, ideológicos, nuestra orgánica, nuestra manera de funcionar internamente, nuestros reglamentos.

NO DEJARSE PAUTEAR

-¿Le preocupa que con el paso de los meses el respaldo a la gestión del Presidente Gabriel Boric siga a la baja, como muestran algunas encuestas? Según la última entrega de Cadem la desaprobación ronda un 58%.

– Tomamos las encuestas como una fotografía del momento, sobre todo las encuestas que sacan todas las semanas. Y la verdad es que son fotografías dinámicas, porque el Presidente Boric para la Cuenta Pública de junio dio un gran discurso, hizo un llamado a la unidad, a este “estamos todos unidos y escondemos las diferencias”, porque eso no es así. Ese llamado fue muy genuino y ahí las encuestas arrojaron un aumento de la aprobación; pero a la semana siguiente hubo algún error y baja. Por lo tanto, tenemos la convicción, desde el origen del Frente Amplio, de que las encuestas nos han dado menos de lo que realmente después ocurre en las urnas, y lo que más vale es el proceso democrático. Entonces, no soy partidario de dejarme pautear por las encuestas, hay que mirarlas porque son instrumentos, pero son de tan corto plazo y tan dinámicas que si uno las mira mucho se pierde para qué está en el Gobierno.

– A propósito de esta situación, diputados como Raúl Soto y Karol Cariola apuntaron hace un par de semanas a un eventual cambio de gabinete. ¿Considera que es momento de modificaciones en algunos de los ministerios?

– Desde que ganó el Presidente Boric, la decisión del partido es la de confiar y respetar la plena atribución que tiene para conformar su gabinete, en base a la confianza política, yes La Moneda, la Presidencia, su equipo, el que tendría que ir evaluando el desempeño de cada uno de los ministros, y si cumple con las expectativas del cargo. Por tanto, es normal que en cualquier gobierno haya movimientos de gabinete. El tema es cuándo se hace, en qué momento, y lo que no me gusta a mí es que los partidos o partidarios de la coalición oficialista estén pauteando por la prensa al Presidente. (…) Algunos plantean que puede ser después del plebiscito, otros que debería hacerlo antes, pero esa es una determinación de tiempo y decisión política que debe tomar el Presidente obviamente consultando a los partidos, buscando equilibrios, porque es lo normal que haya equilibrios en las coaliciones, pero también considerando a la sociedad civil.

– Entre los secretarios de Estado una de las más cuestionadas ha sido la titular de Interior, lzkia Siches, quien viene de sortear una acusación constitucional. ¿Cómo evalúa su gestión?

– Yo creo que se ha ido fortaleciendo, y lo de la acusación constitucional creo que es algo que la fortalece más a ella; no sé si esa era la expectativa que tenía el Partido Republicano cuando presentó la acusación. Yo lo he dicho antes, considero que ella ha sido muy valiente en asumir un ministerio que es complejo, que es un fierro caliente, además con desafíos y crisis que venían acumulándose como dije antes, del periodo anterior: la crisis migratoria, el narcotráfico, el crimen organizado, la delincuencia, la crisis en el Wallmapu, etc. Y son desafíos súper complejos para una persona que además no tenía experiencia de gestión pública en esas materias. Ahora, yo quiero decir que hay muchos personajes políticos de gran trayectoria y experiencia de distintos gobiernos que han ocupado ese cargo y no sé si lo han hecho tan bien, o si han dejado la vara tan alta.

TEXTO CON MÁS LEGITIMIDAD

– El diputado Diego Schalper aseguró que “aquellos que aprobarían la Constitución como está son menos del 10%”. ¿Se considera dentro de dicho grupo?

– Una cosa son las encuestas y otra es el resultado en las urnas, donde por primera vez en la historia, la ciudadanía va a tener el derecho de votar en un plebiscito no fraudulento como el de la Constitución del 80′, sino en uno plenamente transparente y democrático, con voto obligatorio, que ninguna encuesta puede predecir cuánta gente va a participar. Entonces, recuerdo encuestas que salieron antes del plebiscito de octubre del 2020, que decían que estaban empatados el Apruebo y el Rechazo, y el resultado fue 80% a 20%, y lo mismo nos decían a nosotros con Boric respecto a las primarias con Jadue, o Kast en primera o segunda vuelta. Si fuera por las encuestas o por estas percepciones que instala la derecha, la verdad es que nosotros no nos atreveríamos ni a competir porque siempre nos han dado por debajo de lo que termina pasando en las urnas. Recordémosle al diputado Schalper que la soberanía reside en el pueblo, y será el pueblo soberano el que decidirá el 4 de septiembre si aprueba o no la nueva Constitución.

– Algunos de los temas más cuestionados de la propuesta de la Convención dicen relación con el sistema político, los sistemas de justicia y la plurinacionalidad. ¿Cuánto cree que se podría modificar alguno de estos tópicos, dado los quórum que impone la nueva Carta Magna?

– Creo que todo es debatible si se aprueba la Nueva Constitución, la conversación constitucional a partir del 5 de septiembre continúa. En eso estoy de acuerdo con la carta del Presidente Lagos, que la conversación sigue. Lo que no estoy de acuerdo es con que da lo mismo entre el Apruebo y el Rechazo, porque son dos escenarios completamente distintos. Yo prefiero en ese sentido, quedarme con un texto que no tiene por qué ser perfecto, pero en mi opinión, tiene mucha más legitimidad, nace en democracia, con un órgano paritario, con representación de los pueblos originarios, con independientes, que fue aprobado en un plebiscito de entrada donde el 80% de la población dijo “Nueva Constitución” y no reformas, y un órgano 100% elegido, no un Congreso o Convención Mixta. Y prefiero partir desde el texto aprobado y con los mismos mecanismos constitucionales que el texto establece.

ESTRATEGIA PARA EL RECHAZO

– Desde Chile Vamos presentaron 10 compromisos para la elaboración de un “tercer texto”. En el escenario de que gana el Rechazo. ¿El proceso debiera abrirse reformando la Constitución actual o debe tener como base el nuevo escrito?

– Si llegara a ganar el Rechazo, hay que iniciar una conversación, pero a partir del 5 de septiembre, no antes. Lo que hace la derecha y un sector minoritario y conservador de la Democracia Cristiana, que se descuelga de la decisión colectiva del partido de ir por el Apruebo, es usar todos estos elementos de los 4/7, de la declaración de los 10 puntos, como una estrategia más para el Rechazo. Es decirle a la gente que vote tranquila, porque ahora sí van a estar dispuestos a hacer los cambios que antes no estuvieron dispuestos a hacer. Es una especie de cheque en blanco o un certificado de fe, como dice el senador Huenchumilla, porque son 10 puntos muy vagos, muy titulares y tampoco establecen con claridad si lo que quieren hacer son reformas y parches a la Constitución actual, la del 80′ con la firma de Lagos del 2005, que se hizo a través de algunas reformas en el Congreso binominal, que la derecha permitió.

– ¿Cómo recibe los planteamientos de la senadora Ximena Rincón luego de que se haya dilatado la discusión por los 4/7? Ella apuntó que estaban torpedeando la discusión legislativa.

– Decirle a la senadora Rincón que es ella la que tiene que dar explicaciones en su partido, respecto a cómo se descuelga de una decisión colectiva de la Democracia Cristiana por el Apruebo, y se pasa al Rechazo. Ayer (martes) la veíamos en una concentración a las afueras del Congreso con sectores de ultraderecha, de los llamados “patriotas” vinculados al partido Republicano, que van por el Rechazo a secas, cuando ella se supone que quiere rechazar para reformar; pero acá está haciendo alianzas muy peligrosas con la ultraderecha. Dicho esto, lo que hemos planteado como senadores de Apruebo Dignidad, con su proyecto de 4/7, es que es una estrategia electoral para el Rechazo, que no hay ninguna urgencia de votarlo antes del 4 de septiembre, que se puede discutir con calma y votarlo después del plebiscito si fuera necesario. Si ganara el Rechazo podría ser una herramienta de conversación pero no antes del plebiscito, no tiene urgencia en el plano legislativo.

“¿QUERIAN UNANIMIDAD?”

-¿Vislumbra complejo el despliegue del oficialismo en pro del Apruebo, considerando que entre los partidos de Socialismo Democrático va ganando fuerza la idea de “aprobar para mejorar”, postura que asume debilidades en el texto propuesto por la Convención?

– Creo que la campaña del Apruebo ha partido tarde, mientras la del Rechazo comenzó el día 1 de la Convención, con sectores como el de Teresa Marinovic, y otros de extrema derecha, que buscaban ensuciar el proceso y tenían todo un despliegue comunicacional para confundir a la gente, con mentiras, con fake news, etc. La campaña del Apruebo se demoró mucho en partir, está recién articulándose, pero se está dando de manera natural esta suma de los comandos territoriales en la región. Por otro lado, yo desdramatizaría esto de que el Socialismo Democrático quiera tener una franja aparte para hablarle a su público, un mundo de centroizquierda concertacionista, tal vez más moderado, que tiene temores, incertidumbre o dudas del proceso constituyente, y ellos quisieran hablarle para decirle que aprueban el texto, la columna vertebral, y sobre esa base se pueden hacer ajustes en el camino.

-El expresidente Ricardo Lagos señaló en la carta que mencionaba antes, que “Chile merece una Constitución que suscite consenso, Apruebo y Rechazo están lejos de convocar a la mayoría”. ¿Se debió plantear desde el inicio la posibilidad de una tercera vía?

– Yo discrepo de esa opinión. Me gustó la respuesta que le dio Benito Baranda en un momento, preguntando de qué mayoría estamos hablando, cuando todas las normas en la nueva Constitución, fueron aprobadas por más de 2/3, incluso algunas como las de vivienda, con algunos sectores de Derecha. ¿Querían unanimidad? Si ya el quórum era exigente de lograr mayorías en una elección diversa, con distintas expresiones políticas, donde la bancada de la derecha era la más grande pero no tenía poder de veto. Tal vez lo que le incomoda a cierta élite política y económica, es que la derecha estaba acostumbrada, desde la dictadura en adelante a tener poder de veto. Por primera vez no lo tuvieron, pero tenían la bancada más grande. Me llama la atención que a dos meses del plebiscito hagan propuestas de lo que están dispuestos a cambiar, en vez de haberlas hecho desde el inicio, con una actitud constructiva y no como Teresa Marinovic y otros que ensuciaron el proceso desde el inicio.