“El partido no hace pauteo de cuántos militantes poner en los municipios”

El Mercurio de Valparaíso, 29 de junio 2021

En pocas horas, Revolución Democrática, el partido del senador Latorre, aterrizará en las alcaldías de varias comunas de la región, entre ellas la emblemática Viña del Mar. El parlamentario admite los riesgos de asumir el poder municipal, pero asegura que están preparados para todo.

EI Frente Amplio vive momentos claves. Tras los excelentes resultados electorales del 15 y 16 de mayo, la coalición tendrá una amplia representación en la Convención Constitucional, además de ocupar la Gobernación Regional de Valparaíso (apoyando al independiente Rodrigo Mundaca) y una serie de alcaldías emblemáticas a lo largo del país. En el caso de la región, Viña del Mar es el triunfo más renombrado, con la elección de Macarena Ripamonti, militante de Revolución Democrática (RD), que asumirá el cargo mañana. A la vez, el precandidato presidencial de la coalición, Gabriel Boric (Convergencia Social), sigue en la disputa de los votos de la primaria del pacto Apruebo Dignidad, compitiendo con el alcalde de Recoleta, Daniel Jadue (PC), hasta ahora el favorito para quedarse con el cupo a la primera vuelta de noviembre.

Para el senador Juan Ignacio Latorre (RD), la elección no es “camino corrido” para Jadue, depositando sus expectativas en las chances que tiene el abogado magallánico para alcanzar en las encuestas al jefe comunal, apostando a sus cualidades como el diálogo y la transversalidad de sus públicos.

“En el debate demostró una gran capacidad de manejo de los temas, lo que demuestra en el fondo que es una candidatura competitiva, que me parece que puede llegar a convocar. La primaria de Apruebo Dignidad puede convocar más gente que la primaria de la derecha, por un lado, y el resultado es incierto; por más de lo que digan las encuestas que se suelen equivocar, que han tenido equivocaciones en los últimos ciclos electorales, el resultado del 18 de julio es incierto y mi impresión es que el que gane la primaria de Apruebo Dignidad, tiene altas posibilidades de pasar a segunda vuelta en noviembre”, manifiesta el legislador, teniendo en cuenta el desempeño de Boric en el primer debate televisivo con Jadue.

– ¿Cuáles son los elementos que distinguen a Boric de Daniel Jadue, sobre todo después del debate?
– Lo que se reflejó en el debate es que Gabriel Boric impulsó el acuerdo constituyente, que fue muy polémico y muy conflictivo para el FA, pero que abre un camino o lo canaliza más bien, porque lo abrió la ciudadanía, el pueblo, con las movilizaciones. Nosotros nos comprometimos con eso, como FA, el mismo Gabriel Boric liderando, impulsando ese proceso, el plebiscito, una hoja en blanco, una convención constituyente paritaria además, con pueblos originarios, independientes; eso se trabajó políticamente. Ahí hay una diferencia, el rol que cada uno jugó en ese momento, las críticas, etc. y hoy día estamos en la misma; yo saludo que el PC se haya sumado después al plebiscito, al Apruebo, a la campaña por el Apruebo y hoy día formamos parte de un pacto electoral que fue exitoso en la constituyente, que tiene una bancada de Apruebo Dignidad.

– ¿Boric podrá disputar votos a Jadue, que en varias declaraciones se siente ya ganador de la primaria?
-Nosotros tenemos la convicción de que no estamos en una primaria testimonial o de llevar a Gabriel por llevar, o para hacerle el juego como algunos decían, para quedar subordinados al PC; de hecho demostramos en el pacto electoral Apruebo Dignidad, que al FA le fue mejor que al PC en cuanto a la representación en el órgano constituyente, lo mismo en varias alcaldías. Son fuerzas equivalentes que van a disputar voto a voto esa primaria, y creemos que Gabriel tiene esa capacidad de convocar también a un mundo que se quedó medio huérfano, pensando en el votante histórico, clásico de la centro izquierda, que ve que no están en primarias legales, que no sabe si van a hacer primarias o no, si van a bajar candidatas o no, o si van a tener primarias convencionales, no se sabe que hará el mundo de la ex Concertación y la centro izquierda; y también a un votante joven.

– ¿Cómo proyecta el panorama electoral en Apruebo Dignidad, frente a la primaria de Chile Vamos?
– El parámetro de comparación nuestro es el 2017, donde el FA hizo primarias legales también con Beatriz Sánchez y Alberto Mayol y ahí convocamos un poquito más de 300 mil personas a nivel nacional. Por otro lado, la derecha ha participado de distintos procesos de primarias legales, tienen un recorrido donde han convocado entre 400 mil y más de un millón de personas, en las dos últimas primarias legales; entonces ellos también tienen una comparación, si es que son capaces de convocar lo mismo o, dada la derrota electoral de la derecha en el último tiempo y la división, la fragmentación que uno ve en las fuerzas de la derecha, puede que convoquen menos que eso. Y como dicen algunos, puede que incluso la derecha, quien gane la primaria de ellos, no sea capaz de pasar a segunda vuelta, eso lo están diciendo los propios dirigentes de la derecha, es un escenario real.

DESAFÍOS TERRITORIALES
– Este lunes asumen los nuevos alcaldes del Gran Valparaíso, entre ellos, Macarena Ripamonti en Viña del Mar. ¿Cuáles son los desafíos que encierra asumir un municipio de la envergadura de Viña del Mar para RD?
– Lo que ha dicho Macarena Ripamonti yo lo comparto. Primero, recibe un municipio con un tremendo déficit económico, con irregularidades que habrá que investigar, ella se ha reunido con Contraloría y van a ser implacables en la persecución de los problemas de irregularidades o posibles corrupciones al interior del municipio, un municipio grande. Además, Viña del Mar es una comuna compleja con múltiples contradicciones, desigualdades, problemas de campamentos, viviendas, agua potable en algunos sectores, conflictos socioambientales. Es un municipio que exige y, de hecho, el mismo programa de Macarena comprometió algunas medidas para el primer período, muy de corto plazo y luego otras de mediano plazo. Es básicamente el cumplimiento de un programa que fue construido participativamente y con los pies en la tierra, o sea con mucho sentido de realidad y también Macarena tiene eso de ser muy consciente de las atribuciones actuales, jurídicas que tiene y de los recursos disponibles.

– ¿Y cuáles son los riesgos de salir del frente opositor para administrar el poder municipal?
– Todo el sistema político opositor a nuestro proyecto va a estar muy pendiente de que nos podamos equivocar o que hayan problemas de administración y gestión. Por eso creo que es muy importante establecer buenas alianzas, primero a nivel del Concejo Municipal, lograr mayorías en el Concejo y establecer esas buenas relaciones políticas; y también con la ciudadanía. Finalmente es la ciudadanía, la sociedad civil, las organizaciones sociales las que pueden ayudar a defender el proyecto de transformación territorial. También que es importante afianzar las relaciones con el Gobierno Regional, acá hay recursos que vienen o se pueden establecer a nivel del Gobierno Regional, y obviamente con un futuro gobierno central; no se espera mucho del actual gobierno de Piñera, lo que queda de gestión, pero sí hay expectativas de una relación virtuosa con un nuevo gobierno transformador, ojalá encabezado por el Frente Amplio, pero obviamente con fuerzas de cambio, fuerzas transformadoras.

– ¿Cómo se conformó el equipo que va a acompañar a Macarena Ripamonti?
– En esto, RD en general para todos los municipios, no sólo para Macarena en Viña, es consciente de que hay cargos de confianza de las
nuevas autoridades locales, que tienen todas las atribuciones para establecer sus equipos de confianza, los que están compuestos por militantes y personas independientes. En ese sentido, Macarena fue construyendo o pidiendo apoyo a distintas personas de su confianza, pero también se abrió al mundo independiente, que también participó de la construcción programática. En el fondo, el criterio es que son cargos de confianza de la nueva autoridad local, en eso el partido no hace un pauteo de decidir a tantos militantes o hay que meter tanta gente, no; eso se le deja muy a la confianza de las nuevas autoridades locales.

– ¿Se tomaron lecciones de lo que ocurrió en Providencia con Josefa Errázuriz, que fue la primera experiencia vinculada a RD en lo que es la gestión comunal?
– Esa fue una experiencia que hemos tenido que analizar una y otra vez, porque no encabezábamos el proyecto; apoyamos un proyecto para derrotar a la derecha, con una candidata independiente apoyada por distintas organizaciones ciudadanas, pero RD tuvo algunos cargos en algunas áreas y donde se hicieron cosas interesantes, positivas. Pero también hubo problemas administrativos y de mandos, donde teníamos un techo en la responsabilidad política, es decir había gente que estaba por sobre los cargos de militantes de RD, que tenían mayor responsabilidad en términos políticos, económicos, administrativos, financieros y donde nos vimos envueltos en problemas de ese tipo. Claramente ahí hubo una primera experiencia de gobierno local, RD era muy pequeñito todavía en ese momento, en ese momento era un movimiento político, y además se perdió electoralmente también esa alcaldía. Entonces, RD en el fondo es un proyecto que mucho se ha dicho, que partió con un gran éxito electoral en lo parlamentario, pero faltaba construir una base más territorial, que te la dan los municipios y las concejalías.

– ¿Es la alcaldía de Jorge Sharp en Valparaíso un ejemplo de gestión que se puede replicar?
– Hay ciertos aspectos del proyecto político de la Alcaldía Ciudadana, a nivel conceptual, de horizonte político que compartimos, la lógica de una alcaldía ciudadana, de democracia participativa, de consulta, todo lo que fue la confección del Pladeco, plebiscitos para ciertos proyectos -por ejemplo- en Barón, otros ejercicios participativos. Ahora, creo que se inscribe la Alcaldía Ciudadana, el mismo Jorge lo ha planteado, en una discusión que también es más global, de nuevos municipalismos, donde creo que hay referentes a nivel internacional muy potentes y que han venido a ciertos congresos y conferencias que hemos participado como RD, como FA, en ese objetivo. Por ejemplo, creo que Barcelona es un referente importante en este nuevo municipalismo. No creo que sea un modelo a imitar y de copiar también, porque hay realidades territoriales, culturales distintas y en ese sentido, más bien el desafío es cómo se articula el trabajo en red, la colaboración más horizontal, más que decir que hay un municipio para copiar todo.

– ¿Se estima una articulación con los alcaldes del Gran Valparaíso, de ahora en adelante, para la gestión de algunos temas de la urbe?
– Absolutamente, con los municipios que menciona (Valparaíso, Concón, Quilpué, Villa Alemana) y también otros al interior: Ignacio ViIlalobos en Petorca, el mismo Francisco Riquelme en Casablanca, que es de RD; en San Antonio, Constanza Lizama. Creo que hay una oportunidad de articulación de gente que tiene ideas similares, progresistas, de transformación desde los territorios, con democracias participativas, pero que tiene distintas identidades políticas; y además, con un Gobernación Regional, que es la principal autoridad regional, Rodrigo Mundaca, en términos de ser una especie de “alcalde mayor”, que también articula, puede gestionar proyectos, levantar iniciativas, incidir políticamente. Si bien la institucionalidad pone sus límites, creo que la fuerza de los gobiernos locales, junto a la Gobernación Regional, pueden tener un potente rol de incidencia política, para ir corriendo los límites de lo posible y los límites institucionales, además con el proceso constituyente en curso. Ahora, eso no está dado, no es que por el hecho de que uno tiene ideas similares la articulación ya está hecha, eso hay que construirlo.

PROYECTO DE INDULTO GENERAL
El proyecto de ley para indultar a los detenidos durante las manifestaciones del estallido social, que Latorre presentó a fines de 2020, actualmente está en la Comisión de Constitución del Senado, esperando su votación en general, como paso previo a su discusión en sala. “Lo que hemos ido logrando es una mayor sensibilización, sobre todo de los senadores de oposición, para apoyar este proyecto o al menos debatir la idea general de legislar, que avance el proyecto. Hay algunos que tienen reparos, críticas más específicas respecto del catálogo de delitos, etc., de quienes podrían ser beneficiados, pero esa discusión se tiene que dar en particular, abriendo un período de indicaciones”, dice el senador sobre la iniciativa que busca dar una salida política a un conflicto extendido desde 2019.

– ¿Hay presos políticos en la región, después del estallido?
– Una distinción. En el proyecto de ley no hablamos de presos políticos, no hay una mención explícita a ese concepto, es una discusión abierta que está en la sociedad, entendemos que es parte de la discusión. Además, depende de la definición que se adopte, porque si se adopta una definición muy estrecha de preso político, en que alguien es detenido sólo por pensar distinto, como presos de conciencia, obviamente no se aplica a esta realidad; pero si se plantea que la prisión política tiene que ver con una persecución política y penal, de criminalizar la protesta social o castigar a los manifestantes que salen a protestar contra un gobierno determinado, el gobierno de Piñera por ejemplo, o contra un orden social y económico establecido, contra el neoliberalismo, ese castigo pudiera venir con una cierta carga de persecución político-penal (…) Eso va configurando un cierto escenario de persecución político-penal a un determinado perfil de personas.

– ¿Quiénes son esas personas?
– Manifestantes, que no son militantes de partidos o colectivos, muchas veces son personas comunes y corrientes. A mí me ha tocado visitar a algunos en la cárcel o estar en contacto con los familiares, personas comunes y corrientes del mundo popular, del trabajo, estudiantes, gente que pasó o ha pasado por el Sename. Un perfil marcado por historias muy complejas y donde se repite un patrón, esto a lo largo de Chile, de gente que salió a protestar por las condiciones de injusticia que hay en Chile, ellos reconocen que pudieron haber cometido faltas de desórdenes públicos contra la propiedad pública o privada, de protestas con desórdenes públicos; pero en ningún caso que ameritaría pasar más de un año privados de libertad, donde además se reconoce -y es un dato del propio Poder Judicial-de detenciones masivas, incluso algunas ilegales.

– ¿Cómo se enfrentan las críticas, que aseguran que en Chile no hay presos políticos, sino detenidos por delitos comunes?
– Ningún gobierno va a reconocer que hay una persecución político-penal, pero hay ejemplos incluso antes del estallido social, como la causa mapuche. Hay muchos casos que yo he ido a visitar, al lonko Alberto Curamil en la cárcel de Temuco, que estuvo más de un año en prisión preventiva y luego salió absuelto de todos los cargos y tenía encima querellas del gobierno por la Ley de Seguridad Interior del Estado. Esta persecución político-penal se arrastra en Chile, en democracia y en distintos gobiernos, no solo en el gobierno de Piñera, también en los gobiernos de la Concertación, donde ha habido de cierta manera una prisión y una persecución político-penal.

-¿Qué le parecen las críticas recibidas por su rechazo a la idea de legislar del proyecto de ley de Integración Social Urbana?
– Lo que yo planteé es que este proyecto de ley, en un año electoral de candidaturas presidenciales prefiero dejar abierto ese debate; porque el proyecto de ley no iba a alcanzar si se tramitan todas las indicaciones en el Senado, vía tercer trámite en la Cámara, en una de esas llegamos a mixta, y en lo que queda de gobierno es una herramienta que no va a alcanzar a utilizar el actual gobierno, si no que va a ser algo que le hereda al siguiente gobierno. Y dado que estamos en un año electoral, donde hay programas presidenciales sobre la mesa, donde el tema vivienda va a ser uno de los temas sociales centrales, la integración social y la segregación urbana; y además estamos en un proceso constituyente, yo prefería dejar abierto y no amarrar con una ley, que probablemente llegue un siguiente gobierno, que no sea de derecha y va a querer o tener que modificar esa ley ya acordada.

– ¿No considera que la solución de problemas urgentes como vivienda, pensiones, salud, educación, etc., no debería estar 100% supeditada a lo que se resuelva en la Convención Constituyente, si no que se debiera avanzar en ellos?
– Yo estoy disponible a temas urgentes de corto plazo, pensión básica solidaria por ejemplo, campamentos, en cuestiones administrativas, presupuestarias, hay que negociar también la próxima ley de presupuestos, muchas cosas urgentes. Pero todos estos problemas sociales que tienen que ver con derechos sociales que en Chile han sido privatizados, mercantilizados, la pregunta de fondo es no seguir reproduciendo ese mismo modelo neoliberal de mercantilización de los derechos sociales. Y lo que uno ve en el gobierno de Piñera es que quieren insistir con esa idea hasta el final, dejar la mayor posibilidad de amarres, de leyes que presentaron en su gobierno que son legítimas, pero que fueron absolutamente derrotadas, porque fueron presentadas antes del contexto del estallido social, el proceso constituyente e incluso la pandemia.