Senador Latorre: “Las movilizaciones van a seguir, con o sin proyecto de indulto”.

La Segunda, 11 de diciembre 2020

Yo sé que es difícil (aprobar la moción parlamentaria), pero en una de esas lo logramos’, dice el senador, autor de la iniciativa.Reconoce que su mirada política está influida por la impronta jesuita. En la universidad, mientras estudiaba Psicología, el senador Juan Ignacio Latorre (42) participó en las comunidades de vida cristiana, llegó a presidir por dos años la ‘CVX jóvenes’ de Santiago y además trabajó en el Hogar de Cristo. Pero después se abrió a otros espacios.

Fue amigo de Mariano Puga, el «cura obrero» y se acercó a las comunidades de base que están con la teología de liberación. Aunque plantea que no es ‘un fanático del Papa’ le sigue la pista a la línea social del Pontífice, en especial, las encíclicas Laudato si’ (mayo de 2015) y Fratelli Tutti, de octubre de este año.

En esta última el Papa define cuál es la mejor política e invoca la amistad social y la política de la ternura para combatir las muestras de ‘un pragmatismo sin alma’. En sintonía con ello fue que elaboró el proyecto que -junto a senadores DC, PS y del PRO- presentó el miércoles para aplicar un indulto general para los ‘presos de la revuelta’, como él llama a todos aquellos que fueron detenidos en el contexto del estallido social del año pasado.

Fue una idea que trabajó con las agrupaciones de familiares de los jóvenes y abogados de DD.HH. La iniciativa no define un universo específico de beneficiados, pero sí los requisitos, entre ellos que no se trate de delitos terroristas.

Si bien su intención era reconstruir vínculos, el proyecto no despertó todo el respaldo que se requiere ni siquiera en la oposición. ‘Sabemos que hay varios senadores que tienen distancia con esta agenda. Y que vamos a tener que generar espacios de sensibilización y conversación con aquellos más distantes. Este proyecto se verá primero en la comisión, hay audiencias, no se vota inmediatamente, habrá tiempo para buscar apoyos’, dice.

-Ayer hubo disturbios y buses quemados en la Alameda, por manifestantes que justamente reclaman la libertad de estos presos. ¿Será que el proyecto generó demasiadas expectativas?

-Las movilizaciones vienen hace tiempo y van a seguir, con proyecto o sin proyecto. Es una demanda y por eso asumimos el compromiso de presentarlo, sabiendo que es difícil y eso lo conversamos con los familiares que llevan un año golpeando puertas. El gobierno podría dejar de querellarse en algunos casos de jóvenes que no tienen antecedentes penales, donde las pruebas no son suficientes pero mientras tanto la única salida que tengo es legislativa. Yo sé que es difícil, pero en una de esas lo logramos.

-¿Qué garantiza que este indulto baje los incidentes violentos?

-No creo que pueda haber un efecto inmediato, pero sin duda esa es parte de la salida política. Acá hay interlocutores en las agrupaciones de familiares, en agrupaciones de jóvenes, etc. El gobierno perfectamente podría conversar cara a cara, a diferencia de lo que fue el estallido social donde no había interlocutores porque salió el pueblo a la calle. Pero hay que tener claro que hay gente que sale a protestar por diversas cosas, algunos porque quieren que renuncie Piñera y ese descontento seguirá presente, tiene que ver con causas más estructurales, no es llegar y aplacar, pero el gobierno podría intentar involucrarse en una salida política. Por eso mi llamado es que escuche a los familiares.

‘Más cercanos al PC que a la DC’

El resultado del plebiscito, señala Latorre, ‘da cuenta que el 80% quiere cambios profundos, no cosméticos y apuesta por un camino de diálogo político en el proceso constituyente. Y ahí hay esperanza y, conecto con la encíclica del Papa, hay amistad social y dialogo’.

-Giorgio Jackson notificó que están más cerca del PC que de la DC.

-Lo que plantea Giorgio es una reflexión que venimos haciendo hace rato en RD y en el FA. No es una cosa que se le ocurrió a él. Nosotros hicimos esfuerzos, pero fracasaron las negociaciones municipales el 30 de septiembre. Y ahí como que resucita la Concertación con otro nombre (Unidad Constituyente) pero son los mismos actores. Además, Fuad Chahin dijo que no iba a haber lista unitaria y vetó al PC, en una lógica muy anticomunista, muy de los sectores más conservadores de la DC que tienen un anticomunismo en el ADN. Y lo más natural es sentirnos más en sintonía con el PC. Pero la alianza con el PC tampoco es suficiente. Todos sabemos que necesitamos seguir conversando en términos de contenido en el proceso constituyente, porque la convención requiere de acuerdos de mayoría. Nosotros hemos tenido reuniones con Rodrigo Jordán, Benito Baranda, Leo Moreno, de Independientes No Neutrales y también con otras plataformas.

– El PPD propuso crear una federación de partidos progresistas y ahora el PS, un referente de izquierda democrática ¿le atraen esas ideas?

-Creo que el progresismo y la socialdemocracia terminaron muy rápido en la tesis de la tercera vía, una socialdemocracia que se subordinó al neoliberalismo. En Chile la Concertación tuvo ese sello. Los tiempos están para que ese sector repiense su proyecto, ver qué de interesante van a ofrecer más allá de las siglas. Si se necesita convocar a un gobierno de coalición yo estaría abierto a la posibilidad de construirlo, pero en función de un programa transformador para Chile que no sea solo de cuatro años, sino que sea de un ciclo de gobiernos transformadores que sea consistente con el proceso constituyente. Y eso es con el progresismo tradicional, pero también con la izquierda clásica como el PC y con los movimientos sociales y el mundo independiente.

-¿La condición siempre será incluir al PC?

-Nos sentimos políticamente, de cara a los cambios que Chile necesita, más cercanos al PC que a la DC o al progresismo tradicional. Pero no soy partidario de excluirlos de los diálogos y de la construcción programática, porque tenemos que construir mayorías.