Columna: La bestia se mata en las urnas. Vamos por una nueva Constitución

Columna, The Clinic, 27 de octubre 2019

Por Juan Ignacio Latorre

“El neoliberalismo nace y muere en Chile”, gritaba un muro cerca de donde caminaba. Qué alegría sería que esa frase fuera nuestro mantra y que lográramos empujar este proceso desde abajo, con nuestros vecinos, con nuestros amigos y familia. Nosotros haremos nuestro mejor esfuerzo por no traicionar su confianza: no dejando pasar ninguna ley que profundice el modelo neoliberal”

La bestia se combate en la calle y se mata en las urnas”, fue la frase que leí cerca de Plaza Italia en la manifestación más grande en la historia de Chile. Me hizo sentido, porque sé que las personas en Chile queremos una salida transformadora y democrática a esta crisis. Siento admiración por el pueblo chileno, que se ha levantado a luchar contra un modelo que los oprime, que los deprime y que hizo que nos separáramos unos de otros. Hoy, estamos juntos, y no tenemos que soltarnos hasta conseguir cambios profundos para la gente

Cuando entramos al Congreso como Frente Amplio, nos prometimos tener siempre un pie en la calle y otro en el Congreso, hacer política con las personas y recuperar su potencial transformador. Muchas veces nos ha costado y nos hemos equivocado. No somos mayoría, pero sabemos que hoy más que nunca debemos poner nuestras manos al servicio del pueblo de Chile. Las personas quieren que se acaben las injusticias, la desigualdad y el abuso. Eso no se soluciona con más de lo mismo, ni con cambios cosméticos a un modelo obsoleto y que demostró no darle bienestar a las personas. Ni un cambio de gabinete ni la agenda social del Presidente se hacen cargo del problema de fondo.

Esto ha sido un despertar profundamente popular, no desde los partidos, sino que desde los barrios, los vecinos organizados y desde la convicción que tenemos muchos en el corazón de que el momento de lograr los cambios es ahora. Las personas están poniéndole el hombro a esta manifestación, han puesto de su parte. Han sufrido el abuso del actuar militar y policial, se han movido largas distancias sin transporte público efectivo, han tenido que ver cómo cuidar a sus niños y niñas cuando se han cancelado las clases, han sido creativos y audaces en buscar maneras de convocar y ser cada día más. Ese esfuerzo, esa valentía, no puede sino ser honrada con el trabajo que hacemos día a día quienes tenemos cargos de representación popular. 

Como parlamentarios del Frente Amplio, nuestro compromiso es poner el hombro desde el Congreso, y eso significa que no dejaremos pasar ningún proyecto de ley que sea más de lo mismo o que profundice el modelo neoliberal. ¡Estamos atentos a las trampas y letra chica de la falsa agenda social del Presidente Piñera! No permitiremos que la Reforma Tributaria siga beneficiando a los más ricos de este país, que se apruebe un tratado que beneficia a multinacionales como es el TPP11, que se siga desnutriendo la salud pública,  privatizando la educación en cualquier nivel o que se profundice el negocio de las AFPs por sobre la seguridad social. No es aceptable que cualquier adulto mayor se sienta una carga para su familia, que cualquier joven deje de estudiar por falta de dinero o que haya comunidades enteras condenadas a ser zonas de sacrificio ambientales o sin el derecho al agua garantizado. Basta es basta

Además, estamos atentos y vigilantes a la violación de los derechos humanos que se han cometido y se siguen cometiendo por parte de policías y militares. No queremos más delitos sexuales, vejaciones, torturas, personas con pérdida de sus ojos. No queremos más muertosChadwick nos hizo retroceder a lo más horroroso de la Dictadura, nos hizo retroceder en la historia. Mataron a Camilo Catrillanca, ahora siguen matando y sin pudor defienden el estado de militarización en el que nos seguimos encontrando. No dejaremos pasar lo que este gobierno ha hecho. Tendrán que pagarse esas responsabilidades políticas a los ojos de todo nuestro país y del resto del mundo, que han observado atentos el caos que este gobierno -y años de negarle cambios profundos al pueblo por parte de gran parte de los políticos- han generado. No quedarán impunes sus crímenes y no descansaremos hasta que toda la verdad, justicia y reparación sean alcanzadas. 

Ahora, tenemos que pensar. El Gobierno y varios políticos quieren que volvamos a la “normalidad”. Desde el Frente Amplio, queremos volver a una nueva normalidad, donde  vivamos bien, donde la dignidad se haga costumbre, donde no tengamos miedo de envejecer, de enfermarnos, de no poder estudiar o de estar seguros en nuestros barrios. Para construir esa nueva normalidad, tenemos que sacar la maleza desde la raíz. Para eso, tenemos que ser inteligentes, estratégicos. Tenemos que saber nuestra fuerza y medirla. Tenemos que saber dentro de qué reglas del juego jugamos. No hagamos nada que diluya nuestra fuerza y se la entregue  a un gobierno que no ha sabido responder a esta crisis con medidas que realmente cambien la vida de las personas. 

Estamos frente a un proceso constituyente, iniciado por el pueblo. El diagnóstico ya existe, la gente sabe cuáles son los problemas que la  aquejan. Lo que la gente exige de los políticos es acción, es devolverles la política. Urge que dejemos de diagnosticar y matemos la bestia en la urnas. Para eso, debemos abrir la puerta al poder soberano del pueblo, mediante un plebiscito que decida cómo cambiaremos nuestra constitución. No podemos pedir menos que eso, estaríamos perdiendo esta oportunidad histórica. Tenemos que atrevernos a imaginar, sin miedo, porque sin imaginación no hay esperanza, y eso es lo que las personas piden a gritos. Que nada nos desvíe de esa dirección, que nada nos detenga. Desde el Frente Amplio, pensamos que  la mejor alternativa es una Asamblea Constituyente amplia, democrática, paritaria y que represente a todos los sectores de la sociedad. Esa es la opción que defendemos desde que existimos. Esperamos ayudar a que el pueblo la consiga y que podamos por fin, vivir en una paz que provenga de la justicia

El neoliberalismo nace y muere en Chile”, gritaba un muro cerca de donde caminaba. Qué alegría sería que esa frase fuera nuestro mantra y que lográramos empujar este proceso desde abajo, con nuestros vecinos, con nuestros amigos y familia. Nosotros haremos nuestro mejor esfuerzo por no traicionar su confianza: no dejando pasar ninguna ley que profundice el modelo neoliberal, empujando cambios sustantivos, denunciando las violaciones a los derechos humanos y presionando para que decidamos juntos cómo escribir nuestra nueva constitución. Vamos a ponerle el hombro, y esperamos estar a la altura del esfuerzo y sacrificio del pueblo. 

Esto aún no termina, aún no logramos nada. 

¡Vamos por una nueva Constitución!